Reseña No digas noche

No digas noche – Reseña

Una de las razones por la que escogí esta novela para leer fue verla clasificada dentro del género de novela romántica. Por otra parte, estar contada a dos voces le añadía un extra, ya que ese tipo de narración no se encuentra normalmente.

Es el primer libro que leo del israelí Amos Oz, un reconocido autor galardonado con varios premios, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2007, y con una amplia obra literaria, que abarca desde novelas a libros para niños. Falleció en 2018.

¿De qué va esta novela?

Esta novela se desarrolla en Israel, en una población junto al desierto, llamada Tel Keidar. Los protagonistas son Teo y Noa, una pareja con una diferencia de edad de quince años, juntos desde hace siete y sin hijos. Ella es profesora de literatura en un instituto mientras que Teo tiene su propia oficina de planificación.

Un día Emanuel Orvieto, un alumno del instituto callado e introvertido, aparece muerto accidentalmente cerca de unas minas abandonadas en Eilat por sobredosis. Sin embargo, circulan varios rumores sobre su muerte.

Al parecer, salía con una chica de esa zona que era drogadicta o traficante. ¿Se había drogado él mismo, lo habían incitado o lo habían drogado? ¿Se había caído o había saltado? Vivía con una tía soltera y había estado desaparecido durante diez días. Un par de días después fallece su tía.

El padre de Emanuel, Abraham Oriveto, vive en Nigeria y viaja a Tel Keidar para los entierros. En su segunda visita, quiere honrar la memoria de su hijo con una donación para construir un centro de rehabilitación para jóvenes que lleve su nombre. Para ello, encarga a Noa que estudie la viabilidad del proyecto.

Noa no entiende por qué la escoge a ella, le sorprende descubrir que Emanuel la admiraba y su asignatura era la única que le gustaba. Ella lo conocía muy poco, solo tuvo algunos encuentros con el chico y quería hablarle, pero nunca llegó a hacerlo.

Noa se pone manos a la obra con entusiasmo, a pesar de que tratan de desanimarla. La idea de Abraham Oriveto despierta el rechazo de los habitantes de la ciudad.

Ella constituye un pequeño comité, formado por parte de los personajes que salpican la vida de Tel Keidar: Malaji Peleg, Linda Danino y Ludmir.

Malaji, al que apodan Muki, es una especie de Donjuán y encargado de la inmobiliaria. Linda se une para estar cerca de Muki y ayudar con la mecanografía. Ludmir está jubilado y, entre otras cosas, es miembro de otros comités.

Mientras avanzas de capítulo en capítulo, cambiando de ojos: unas veces con los de Teo y otras, con los de Noa, no solo conoces detalles presentes y pasados de la vida de los protagonistas, y de su relación, sino también de Tel Keidar y de varios de sus habitantes.

Mi valoración

Para mi gusto es una historia con un ritmo lento y demasiadas descripciones, que sirven para conseguir una ambientación muy lograda más que para contribuir a la propia trama.

Me llama la atención la forma de plasmar los diálogos porque están incluidos dentro de los párrafos en los que cada narrador te habla. En alguna ocasión parecía que leía un diario personal. También me he quedado con ganas de saber por qué la novela se titula No digas noche.

Echo en falta una investigación sobre qué le ocurrió a Emanuel. Entiendo que no es una novela negra, pero se te quedan en el aire muchas preguntas.

¿Es que a nadie le interesa saber cómo murió ese chico realmente? ¿A Noa no se le ocurre ir a Eilat, aunque solo sea por ver el sitio? ¿Por qué la chica que, supuestamente, lo metió en las drogas es un personaje ausente?

Me ha gustado la combinación de las dos voces en la narración porque te da una visión más completa de una misma situación y ves cómo Teo y Noa perciben lo que ocurre de manera distinta. Además, te adentras en cómo se ven el uno al otro y viven su relación.

Así, por ejemplo, cuando Noa habla de Teo, no siempre se entiende su comportamiento, hasta que él, en otro capítulo, cuenta lo que sentía o pensaba.

Y tú, ¿has leído No digas noche o conoces algún libro más de Amos Oz? Cuéntamelo en los comentarios.

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