¿Novelas románticas o novelas de amor?

¿Novelas románticas o novelas de amor?

Cuando inicié en serio el camino de llegar a ser escritora profesional, leí que era importante determinar cuál es el género sobre el que escribes. ¿Y cuál era el mío?

Yo me ponía a escribir una historia sin plantearme en qué categoría se encuadraba. Sin embargo, era el momento de determinar cuál era mi género literario.

Así que hice una lista de mis historias que tenía hasta ese momento y anoté a qué género consideraba que pertenecía cada una. Y, tal vez con sorpresa, vi que la mayoría tenían como trama principal una historia de amor.

Anda, ¿resultaba que yo escribía novela romántica? ¿En serio? La realidad es que también podían estar presentes otros componentes, como la intriga y el humor, pero la trama principal es la que ayuda a establecer el género.

Pero una cosa es el amor y otra lo romántico, ¿no te parece? Voy a reflexionar sobre ello en este artículo. ¿Me acompañas?

Novela romántica

Ante la pregunta de si es lo mismo una novela romántica que una novela de amor, mi opinión es que una novela de romántica se queda corta ante una de amor.

Quizás sea cosa mía, pero me da la impresión de que lo romántico se queda en el enamoramiento mientras que el amor de verdad va más allá del sentimiento.

Una consulta a la RAE sobre la palabra romántico dice:

Romántico, ca

1. adj. Perteneciente o relativo al Romanticismo o a sus modos de expresión.

2. adj. Seguidor del Romanticismo o de sus modos de expresión. Apl. a pers., u. t. c. s.

3. adj. Sentimental, generoso y soñador. U. t. c. s.

4. adj. Propio de la persona romántica o sentimental.

Diccionario de la lengua española

Así que el origen se remonta al Romanticismo, que, si preguntamos de nuevo a la RAE, nos explica que es un…

Movimiento cultural que se desarrolla en Europa desde fines del siglo XVIII y durante la primera mitad del XIX y que, en oposición al Neoclasicismo, exalta la libertad creativa, la fantasía y los sentimientos.

Diccionario de la lengua española

Por tanto, puedo deducir que, por definición, una novela romántica es la que exalta sentimientos de amor.

Amor, sí, pero del de verdad

A principios de año presenté a un concurso (cuyo fallo aún espero) una novela corta de trama romántica. La historia llevaba escrita varios años, pero la renové, reformé y saqué una mejor versión.

La cuestión es que no quería mostrar solo esa etapa del amor llamada enamoramiento (o lo que los autores de Pijama para dos llaman Estado de Imbecilidad Transitoria), sino también lo que va más allá: el amor de verdad. Nada de sucedáneos ni imitaciones. Ese amor que es una decisión y no el fruto de cambios bioquímicos en el organismo.

Frase del Papa Francisco sobre el amor
¡Qué bien lo explica el Papa Francisco!

El amor es la esencia de todo, aunque, por desgracia, muchos ya no saben lo que significa o no lo han experimentado en sus vidas. Algunos tachan al amor de simple sentimiento. Quedarse ahí es demasiado superficial.

Los sentimientos son volátiles, pero nuestra sociedad está tan aferrada a ellos que los toma como guía. Si uno se dejara llevar por el mero sentimiento en el amor, sería como los niños cuando dicen: “Hoy te junto” y “Hoy ya no te junto”.

El amor de verdad es una elección más que un sentimiento, es el acto de la voluntad a darlo todo por el otro, a salir de uno mismo y preocuparse por algo más que el propio ombligo.

Ese es el amor auténtico, el incondicional. Por eso, tampoco el amor se gana a base de méritos ni es un te quiero según te comportes. Un amor que tiene condiciones no es amor.

Te quiero si haces esto… Te quiero porque tienes aquello… Eso no es amor, es interés. Te quiero porque te quiero y punto. Te quiero porque eres, porque existes.

El amor verdadero no es un capricho al azar. Y todos ansían en el fondo de su corazón ser amados. Amar y ser amados. Darse y recibir. Por mucho que uno trate de anestesiarse, esa realidad vive en el fondo de cada ser humano.

En el caso que nos ocupa, ese amor se concreta en el amor entre un hombre y una mujer, un amor que implica a todo el ser y que promete una felicidad inimaginable (lo que no quiere decir que esté libre de dificultades).

Para pensar

¿Y no es precisamente de ese amor del que acabo de hablar del que tratan las novelas románticas? ¿No muestran cómo el enamoramiento madura y crece hasta convertirse en amor verdadero?

Por otra parte, si la época del Romanticismo ya terminó, ¿por qué siguen manteniendo el nombre las novelas actuales? ¿No deberían llamarse de otra manera? ¿Será una cuestión de lenguaje?

En cualquier caso, me cuesta asumir que escribo romántica y prefiero decir que escribo historias de amor.

¿Y tú prefieres las novelas románticas o las de amor?


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4 comentarios en “¿Novelas románticas o novelas de amor?”

  1. ¡Qué bien defines el amor! Me considero romántica y no es así. Demasiadas veces la palabra «amor» se utiliza para lo que son imitaciones.

    Responder
    • En efecto, hay veces en las que se abusa de la palabra «amor» para nombrar lo que no lo es. Gracias por comentar.

  2. Me ha gustado el artículo, y la diferencia entre sentimiento y amor.
    Los sentimientos van y vienen, no los controla nuestra voluntad.
    El amor es mucho más profundo, y sí actúa la voluntad.
    Es cierto el dicho: «Para querer (amar), hay que querer (voluntad)»
    Gracias por su blog.

    Responder
    • Así es, el amor de verdad va más allá del sentimiento primero, por eso, no hay que confundirlos. Gracias por el comentario y compartir el dicho.

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