4 errores de escritora novata que cometí en «Increíbles Misterios»

A escribir se aprende escribiendo.

Es lo que suelen decir para que mejores tu escritura.

Y yo escribí un montón antes de decidirme a publicar. Pero por mucho que uno escriba si no hay alguien que le corrija, poco podría aprender, ¿no te parece?

En cada una de las novelas que he publicado hasta hoy (mira la fecha de esta entrada), comenzando por La princesa que no quería casarse con un príncipe y terminando por Increíbles Misterios 2, la fase de corrección ha sido una oportunidad de aprender y mejorar mi escritura. Y no solo para la historia corregida, sino para las futuras.

Así que a continuación te hablo de 4 errores de escritora novata que cometí en Increíbles Misterios. Errores que no fueron publicados gracias a que pasó por las manos (y ojos) de la correctora Celia Arias. ¡Gracias!

1. Meter la pata desde el inicio

Manchas verdes, la historia que abre el libro, comenzaba con un sueño, con el posterior despertar de la prota y la narración de su rutina diaria hasta la llegada a la redacción.

Una cagada total.

¿Por qué? Porque es un cliché y un fallo de escritor novato en el que caí. Por la puerta grande, ¡toma ya!

Que no, que no se debe comenzar describiendo el día del personaje. Además es un rollo. Que más dará si se ducha o se lava como los gatos, si desayuna tostadas o cereales.

Lo del sueño podría haber tenido un pase si Leo hubiera soñado con ovejas mutantes corriendo por el campo o algo por el estilo. Pero no era relevante para la historia y lo quité.

Por otro lado, meter al lector desde el principio en unos hechos que no tenían nada que ver con lo que ocurría a continuación era motivo suficiente para que se sintiera estafado y abandonase el libro.

2. Repetirme como la cebolla

En aquel momento no lo sabía. Ahora sí.

Mencionar una información tres veces es suficiente para que el lector lo recuerde. Esta es la regla del tres.

Así que no era necesario repetir continuamente la misma expresión o ciertos gestos.

3. No saber narrar en primera persona

Me gusta el narrador en primera persona, aunque tiene sus limitaciones.

Es imposible que conozca qué siente o piensa otro personaje, salvo que este se lo comparta.

Como autora, sabía más de los otros que Leo y, por eso, caí en ciertos errores que tuve que corregir.

4. Incluir saludos en los diálogos

Buenos días —nos dijo a los tres antes de quejarse del tráfico.

¿Qué pensarías al encontrar esta línea de diálogo en una novela?

Exacto, no aporta nada. Ni al diálogo ni a la historia. Así que es mejor eliminarlo y cambiarlo por:

Nos saludó antes de quejarse del tráfico.

¿Adivinas qué personaje de Increíbles Misterios fue?

Por supuesto, aprendí mucho más con la corrección de esta novela y también con la segunda parte, aunque para muestra un botón.

¿Te gustaría que escribiera otra entrada como esta? Contéstame en los comentarios.

Imagen de portada: Cottonbro en Pexels.


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2 comentarios en «4 errores de escritora novata que cometí en «Increíbles Misterios»»

  1. Muy interesante. Efectivamente narrar en primera persona es difícil, pero a la vez es mucho más personal que escribir en 3ª persona. Parece que no pero la elección del tipo de narrador condiciona mucho cómo se desarrolla la trama de una historia. ¿Cómo es la experiencia? Después de haber probado la 1ª persona en Increíbles Misterios y la 3ª en Benditos diez céntimos, ¿cuál te gusta más?

    Lo de empezar una historia con un sueño y/o la rutina del personaje es muy típico, sí. Cuando he tratado de escribir algo me resultaba muy difícil el empezar la narración. ¿Cuál es la mejor forma de empezarla de forma interesante pero a la vez con contexto?

    Responder
    • Miriam, gracias por tu comentario y por pasarte por el blog.

      Claro, según el narrador, la historia será contada de una u otra forma. Por eso, elegirlo antes de ponerse a escribir es importante.

      Respondo a tus preguntas:

      1) Cada cual tiene sus ventajas e inconvenientes. Diría que escribir en primera persona me ayuda a meterme más en la piel del personaje, pero la tercera me permite mostrarle al lector más detalles, como los sentimientos de otros personajes o hechos que el narrador en primera persona no conoce si no se los cuentan.

      2) Uf, eso depende. Una amiga escritora me comentó una vez que pensara que quien coge mi libro no tiene mucho tiempo, así que lo que lea en la primera página determinará si continúa o lo deja. Así que prueba con algo que despierte la curiosidad del lector.

      Que tengas un buen día.
      Saludos.

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