Reseña de «¡Presente!», de Alessandro D’Avenia

¡Presente! es una novela contemporánea de Alessandro D’Avenia, autor de Blanca como la nieve, roja como la sangre. Seguro que si no te suena como novela, al menos sí la peli.

Este escritor italiano, como profesor, conoce bien el mundo de la escuela por dentro y, a través de un profesor ciego, sus alumnos y otros personajes, nos sumerge en él para recordarnos principios fundamentales que a veces parecen perdidos en algún rincón de la memoria.

Si te atreves a que este libro te toque el corazón y te haga mirar de otro modo, sigue leyendo.

¿De qué va esta novela?

¿Qué sucede cuando, al pasar lista en clase y pronunciar un nombre, la respuesta «¡presente!» se convierte en un gesto de adhesión decidida y valiente a la vida? Que la existencia de quien responde se pone de nuevo en marcha.

Esto es lo que cree Omero Romeo, quien a sus 45 años, cinco después de haberse quedado ciego y abandonar la docencia, es admitido en un instituto como profesor suplente de Ciencias del último curso de Bachillerato, en una clase en la que han sido reunidos los diez «casos perdidos» de la escuela. El desafío parece imposible para él. Inventa una nueva forma de pasar lista, convencido de que, para salvar el mundo, hay que salvar cada nombre.

Diez años después del libro revelación Blanca como la nieve, roja como la sangre, Alessandro D’Avenia vuelve a narrarnos una historia sobre el amor, la escuela y los jóvenes como solo sabe hacerlo alguien que vive ese mundo en primera persona. Una novela sobre lo que no se ve, porque quizá para ver de verdad es mejor cerrar los ojos y usar otros sentidos…

La historia de Omero y sus muchachos destila la esencia de la relación entre un maestro y sus discípulos, una relación que les lleva a mirar el mundo con ojos nuevos y que puede ser el comienzo de un giro radical en sus vidas.

Mi valoración

Una novela espectacular que trata multitud de temas que nos afectan a diario. Empezando por las Ciencias, concretamente la Física, para seguir con la belleza, las heridas, el dolor, la verdad, Dios, la vida, la escuela, el amor. Y no amor en general, sino en concreto: amor a Dios, a las madres, a los padres, al hijo, a los amigos, a las palabras, a la realidad, al trabajo, etc.

La forma de Omero de pasar lista en clase, un modo que llega a revolucionar las clases del país, nos recuerda que más allá de la burocracia, los programas y los intereses propios están las personas; que sus alumnos son mucho más que cerebros en los que implantar una serie de conocimientos.

Paradójicamente, perder el sentido de la vista le abre los ojos a una realidad más profunda. De su mano se puede ver más allá tal como viven en primera persona los diez jóvenes de su aula, a los que ya habían dado por perdidos, incluso ellos mismos.

Las vidas y heridas de Aquiles, Aurora, Catalina, Elena, Héctor, Óscar, Matías, Estrella, Elisa y César son un reflejo de las de muchos jóvenes. Gracias a la Lista ellos se sanan; pasan de ser casos perdidos a manantiales de esperanza, vida y futuro.

Me atrevería a decir que es un libro capaz de cambiarte la vida si le das la oportunidad de tocarte el corazón y aplicas la Lista en tu entorno. Sin importar si eres profesor, alumno, fontanero, médico o cantante desafinado de ducha. En cualquier caso te encuentras con personas y detrás de cada nombre hay una historia, un alma, una vida.

¿Y tú te animas a leer esta novela o ya la has leído? Cuéntamelo en los comentarios.

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Imágenes de la entrada: propias.


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M. C. Cucharero - Escritora

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