Viento del este, viento del oeste es un viaje entre las diferencias de Oriente y Occidente. La autora estadounidense, Pearl S. Buck, conoció ambos mundos, pues sus padres fueron misioneros en China, y supo plasmarlo en sus novelas. En 1938 se le concedió el premio Nobel de Literatura, pues así lo merecía su obra dedicada a China, su cultura y sus gentes.
No obstante, a pesar de las diferencias raciales y culturales, no deja de haber personas con un corazón latiendo dentro del pecho y el anhelo de amar y ser amado, tal como muestra este libro.
¿De qué va esta novela?
Pearl S. Buck ha sabido describir en sus libros el punto justo en que se encuentran las civilizaciones oriental y occidental. Al trazarnos el retrato de una familia distinguida, nos muestra los conflictos que, de manera inevitable, surgen entre padres e hijos cuando las ideas occidentales penetran en los baluartes de la cultura china.
La joven Kwei-lan, hija de un rico patriarca chino, acaba de contraer matrimonio. Su marido, cuya exquisita educación ancestral se ha desvanecido por influencia de la cultura occidental, rechaza inicialmente a la esposa. Nuevas costumbres y usos, algunos en contradicción con aquellas convicciones en las que fue educada, deberá aceptar la esposa paulatinamente si desea conseguir el amor de su marido y comprender las difíciles situaciones familiares que provoca el contacto entre las culturas de Oriente y Occidente.

Mi valoración
Lo confieso, me tuvo enganchada.
La narración en primera persona y la cercanía de la protagonista con quien lee, pues te habla como hermana, te hace confidente de sus problemas y de su vida.
Una novela que habla de la lucha de Kwen-Lan por conquistar el corazón de su marido, de la historia de amor de su hermano que se niega a seguir los designios paternos, de la historia de los padres y de pinceladas de otros personajes que aparecen, como la desgraciada cuarta dama o la fiel sirvienta.
Además, se muestran las consecuencias de la soberbia, la intolerancia y la falta de amor a los demás. Es fácil esbozar una sonrisa al ver lo que le sorprenden a la protagonista ciertas costumbres occidentales, como no escupir las pipas de melón al suelo, y estremecerse ante tradiciones como la de vendar los pies de las mujeres.
¿Y tú te animas a leer esta novela o ya la has leído? Cuéntamelo en los comentarios.
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Imágenes de la entrada: propias.
