Tiempo para leer

¿Sin tiempo para leer? 6 ideas para sacarle al día un momento de lectura

El día tiene 24 horas lo mires por donde lo mires y te pongas como te pongas. Y, como dice Jesús de Nazaret, por mucho que uno se afane, no va a añadirle un minuto más. Así que si no encuentras tiempo para leer y quieres para conseguir ese rato de lectura, lo mejor es organizarse y descubrir en qué momentos del día puedes aprovechar para coger un libro.

Seguro que anhelas estar de vacaciones para disponer de más tiempo libre. En esos días es más fácil encontrar ese tiempo para leer. Sin embargo, si no estás de vacaciones y quieres sacar tiempo para zambullirte en ese libro tan interesante que tienes pendiente, aquí te dejo una lista con algunas ideas para buscar ese momento de lectura a lo largo del día.

1. Levántate antes

Madrugar o levantarse un rato antes puede que no sea la opción más recomendable para ti si ya duermes poco o si abrir los ojos cuando suena el despertador, es un esfuerzo titánico.

No obstante, si ese no tu caso, puedes ganar un rato de lectura levantándote antes.

Eso sí, cuidado con quedarte tumbado en la cama porque corres el riesgo de ponerte a leer con los ojos cerrados y volver a dormirte.

2. Adelanta tu hora de dormir

Vete antes a la cama y aprovecha ese rato para leer. Lo mismo hasta te ayuda a dormir y no porque elijas un libro aburrido. Sin embargo, si el libro te tiene atrapado, el rato de lectura puede alargarse y comenzar a robarle horas al sueño, lo que no es muy recomendable.

A todos nos ha pasado que con la cosa de “unas páginas más”, “un capítulo más”… cuando miras la hora, se te ha hecho tarde para dormir y encima por la mañana tendrás sueño y no podrás levantarte antes para seguir leyendo.

Otra desventaja es que te entre el sueño y te quedes dormido con el libro abierto. Lo que entraña un peligro para el libro o para ti.

3. Espera con un libro

Hay situaciones cotidianas en las que nos toca hacer cola y esperar a que nos atiendan: en la consulta del médico, en la parada del autobús, en el banco, en la caja del supermercado, en la carnicería, cuando has quedado con tu amigo que llega tarde…

Estos tiempos “muertos” son el momento ideal para sacar tu libro y ponerte a leer haciendo más amena y llevadera la espera.

Advertencia: ojo con entrar tanto en la lectura que se pase tu turno.

Viktor Forgacs/Unsplash

4. Aprovecha los trayectos en transporte público y los viajes

Cuando vas en transporte público o durante un viaje (si no te toca conducir, claro), no está mal llevar de compañero a un libro si vas solo.

Te hará más entretenido el trayecto y, a veces, lamentarás haber llegado a tu destino sin haber concluido ese capítulo tan emocionante en el que estabas sumergido.

5. Reserva un rato diario para la lectura

Al igual que te organizas y guardas un momento al día para otras cosas, también puedes reservar tu tiempo para la lectura. Prográmalo en tu día a día y procura mantenerlo.

Bien sea en ese rato después del almuerzo o de la cena, cuando llegas a casa después de las clases o del trabajo, mientras te alimentas si nadie más te acompaña, etc.

6. Elige lectura a televisión

Decía Groucho Marx que la televisión era muy educativa ya que si alguien la encendía, él se iba a otra habitación a leer un buen libro. De modo que si tienes tiempo para ver la televisión, tienes tiempo para leer si cambias la televisión por un buen libro.

Y bien, ¿qué otros trucos tienes tú para reservar un momento de lectura? Compártelo en los comentarios. Ahora ya no hay excusas para no tener tiempo de leer.

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