Los géneros literarios presentes en mis lecturas

En casa de mis padres aún se pueden encontrar hojas manuscritas, y hasta con dibujos, sobre alguna historia que se me pasara por la cabeza, aunque esté inconclusa. Tal vez eso pruebe que de pequeña hacía mis pinitos con la escritura, aunque fuera solo por plasmar lo que surgía de mi imaginación.

Pero más que escribir, yo leía. Por eso, tal y como cuento en el «sobre mí» de esta web, sabrás que la lectura me lanzó a escribir mis propias historias.

Empecé a escribir con teclado en 2002 y desde entonces no lo he soltado. Pero eso no significa que abandonase el papel y el boli.

Sin la lectura, probablemente no habría dado el paso. Y como escritora, sé que la lectura sigue siendo importante. Así que tampoco he dejado de leer. Como tenía temporadas más lectoras que otras, ahora me obligo a diario a meter la nariz en un libro (y puedo decir que lo consigo casi al 100%).

En esta entrada quiero hablarte de los géneros literarios de las novelas que llegan, o han llegado, a mis manos, ojos y cerebro.

Novelas de misterio y suspense

Agatha Christie, Arthur Conan Doyle, Raymond Chandler y Dashiell Hammett son autores que empecé a leer en la adolescencia, y a otros muchos. He devorado una gran cantidad de novela negra, policíaca y detectivesca. Con el tiempo he reducido la dosis de consumo, pero no te extrañe verme junto al protagonista para resolver un crimen.

Por otra parte, no conocía la novela de suspense hasta que di con Mary Higgins Clark. Si te das una vuelta por el blog, te darás cuenta de que he leído varias novelas de ella (pincha aquí).

La diferencia entre el misterio y el suspense se entiende aplicando las palabras de Alfred Hitchcock:

«Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Eso es el suspense.»

En una novela de misterio no sabrías de la existencia de la bomba hasta que estallara o el hombre la viera con el contador en marcha al buscar la pantufla bajo el sofá.

Podría decir que estas lecturas han influido en mi escritura porque, aunque no haya un crimen que resolver, sí está presente al menos un misterio por desvelar que mantiene en vilo al lector. Si has leído Increíbles Misterios, entenderás a qué me refiero. Y si no lo has leído, ¿a qué esperas?

Novelas de amor

Tal vez sería más correcto escribir novelas románticas, pero expliqué aquí la diferencia para mí entre ambas.

Sí, me gusta leer historias de amor, y también escribirlas. Cuando analizaba cuál era mi género literario como escritora, fue una sorpresa descubrir que la mayoría de mis manuscritos contenían una historia de amor.

Por supuesto, hablar de novela romántica es muy general, ya que existen un montón de subgéneros. Tengo claro que no me gustan las novelas de chico conoce a chica, o viceversa, aquí te pillo, aquí te mato y, al final, descubren que, si acaso, están hechos el uno para el otro. Eso es empezar la casa por el tejado.

El amor se cuece a fuego lento, con tiempo para crecer y madurar. Si no, se queda en una amor superficial que se marchita tarde o temprano. A mí me gusta leer historias de amor, de amor verdadero, del auténtico. Nada de imitaciones ni sucedáneos.

Novelas de fantasía

Aunque ahora no sea un género frecuente entre mis lecturas, disfruto sumergiéndome en mundos fantásticos de vez en cuando. Por ejemplo, de la mano de Laura Gallego.

Novelas históricas

A través de ellas, viajas a otra época, aprendes Historia (siempre y cuando el autor se haya documentado bien) y disfrutas de una buena historia sin moverte del sitio.

Hace tiempo que no leo ninguna novela histórica, aunque Jesús Sánchez Adalid o Arturo Pérez Reverte son dos autores que tengo como referencia para este género.

Novelas de terror

El terror es un género que prácticamente no leo. He leído alguna que otra novela de Stephen King y durante mi adolescencia leí y coleccioné muchos libros de la serie Pesadillas (Goosebumps o Escalofríos), de R. L. Stine.

Los que más me gustaban eran los que te permitían elegir qué hacer en ciertas escenas y te llevaban a uno u otro final.

Novelas de humor

Como género, no busco el humor en sí. Sin embargo, es un ingrediente que me gusta encontrar entre las páginas de una novela: una escena, un diálogo, una descripción.

Haciendo memoria, creo que el libro que más me hizo reír fue Las aventuras de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle, por los diálogos entre Holmes y Watson.

El humor me parece importante para darle sabor a la vida. El buen humor, claro. Hacer sonreír o reír a alguien es un regalo. Y no solo porque yo lo diga.

Aunque no sea el motor de la trama, sería inusual que no tropezases con un toque de humor en mis relatos y novelas. Y para muestra, un botón.

¿Y tú con qué géneros literarios disfrutas más? ¿En cuáles coincidimos? Cuéntamelo en los comentarios.

Imagen de portada: Emily en Pexels. Imagen del artículo: diseño Canva con imágenes de Min An y Fotografierende en Pexels; Xresch, Kirkandmimi y Pedrofigueras en Pixabay; y Andrea Piacquadio en Pexels.


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